A propósito del paro de maestros...

Érase una vez, un país, un  departamento, una ciudad, dentro de ella un colegio que entró en paro y  luego de 21 de días de huelga, los estudiantes retornaron a las aulas y los ellos preocupados supuestamente por no "haber aprendido nada"  se acercaron a sus maestros y uno a uno les fueron preguntando: ¿y en el paro que aprendimos?


El primero en responder fue el maestro de sistemas y este les dijo: les he enseñado a comprender que hay sistemas, cómo el sistema político nuestro que está desconfigurado de su ser social y ha perdido su norte en la defensa de la equidad y el respeto por el pueblo

La profesora de matemáticas les dijo: les he enseñado a sumar esfuerzos y a restar miedos; si, no les he enseñado el límite de x cuando tiende a... Sino que no hay límites para el profesor que lucha por la educación.

A su vez el de lenguaje les respondió: durante el paro les he enseñado el lenguaje de la lucha y de la exigencia de derechos y garantías

Dijo el profesor de religión: a ustedes les he enseñado la fe, la fe de un pueblo que lucha, la fe de las comunidades que creen en una mejor Colombia.

Los profes de biología también les dijeron: Muchachos les hemos enseñado que en la lucha por los derechos se incluye todo el ser humano: su carne, su sangre, sus neuronas, toda su vida.

El profesor de física también les dijo: muchachos les enseñé que "la unión hace la fuerza".

La profesora de educación física les dijo: muchachos les he enseñado a marchar, a salir a las calles, a sentirse pueblo.

Los profes de sociales también les respondieron: nuestra clase ha sido en las calles, allí les hemos hablado de ciudadanía, y justamente allí les hemos enseñado a exigir el respeto por sus derechos, a no tener miedo al sistema político, a levantar su voz exigiendo paz, justicia y educación

El de filosofía les dijo: les enseñé a pensar críticamente, a pensar con libertad. También les he enseñado un aforismo nuevo: " lucho luego existo".

Los profes de idiomas respondieron: inglés no les hemos enseñado;  pero si una nueva lengua, la lengua de la verdad, el idioma de la justa lucha.

A su vez el de ética también les dijo, a ustedes les he enseñado el valor magnífico de la lucha y lo importante que es la dignidad de la persona.

Luego les dijo sus profes de dibujo y de arte les respondieron, les hemos enseñado a pintar y diseñar un nuevo mundo, un mejor país; también les hemos enseñado un canto de nuevo de libertad, notas de progreso y un himno a la hermandad.

Finalmente los profes de electricidad y sistemas les respondieron: muchachos no les hemos enseñado a botar corriente, les hemos enseñado como poner toda su energía para tener un mejor futuro, para que proyecten sus vidas y reconozcan que en ustedes hay un energía poderosa, la energía de la vida y de la democracia.

Finalmente todos los maestros les dijeron: NO LES HEMOS DEJADO DE ENSEÑAR, LES HEMOS ENSEÑADO A LUCHAR.

¡NO LES HEMOS ENSEÑADO PARA LA VIDA, LES HEMOS ENSEÑADO CON NUESTRA PROPIA VIDA!

*/ IETI. Donald Rodrigo Tafur González - Santiago de Cali