El uribismo cobarde

20 Ene 2015 - 6:21 pm | Como los roedores que saltan del barco cuando este se hunde. Así es la estrategia desnuda, sin adornos ni sofismas, de los uribistas ante los llamados de la justicia: corren fuera del país para huir de sus culpas pero disfrazando su cobardía con el vestido de víctima de la persecución política.


¿Recuerdan la soberbia del “presidenciable” Arias con quien osaba cuestionarlo? ¿La del comisionado Restrepo, con los contradictores de la ley que favorecía a los paramilitares o la de Hurtado, ordenando vigilar hasta a los presidentes de las altas cortes? Ninguno de los magistrados de entonces, esos sí verdaderos perseguidos del Ejecutivo en la era infame, dejó su cargo ni se escondió en el extranjero. Dieron la batalla aquí, hay que agradecérselos, pese al enorme costo en tranquilidad personal y familiar que tuvieron que pagar. En cambio, los que se exhibían tan valientes con el poder en su mano, ahora parecen ratoncitos pidiendo refugio en el exterior.

Vea usted la paradoja: en su gobierno, no les importaban las violaciones de sus funcionarios a los principios de presunción de inocencia, intimidad, reserva bancaria, etc. Las hacían dizque por el “bien superior del Estado”. Ahora que volvieron a la acera en que nos codeamos los gobernados, pretenden tener inmunidad absoluta. Si un fiscal o un juez examinan su conducta, estos son delincuentes, y los investigados, santos.

No hay de qué extrañarse. La manada usa la táctica del macho alfa. ¿En qué consiste, si no, el capítulo del hacker que espiaba a los rivales del candidato uribista Óscar Iván Zuluaga, mediante la invasión ilegítima de sus comunicaciones y la recepción delictiva de información reservada por ley? Esa es, ni más ni menos, la copia de los procedimientos criminales del DAS. Resulta exótico y, de nuevo, cobarde, que la defensa de Óscar Iván Zuluaga, el personaje que pretendía dirigir la nación, consista en escaparse tras los pasos de su hijo David y de su asesor (¿espiritual?) Luis Alfonso Hoyos. Lo dicho: ratitas saltando del barco. Pena debería darles con sus cacareados amigos venezolanos Henrique Capriles, María Corina Machado y Leopoldo López que enfrentan, internamente, un gobierno autocrático de izquierda, como el de ultraderecha que sufrimos aquí hasta 2010.

Entre paréntesis.- La sinvergonzonería, le dicen en Perú a la desfachatez. Y así es la conducta de la Corte Suprema integrada, hoy, por varios postulados de Uribe. El alto tribunal sufre aún la herida del escándalo de la anulación del nombramiento de sus elegidos Francisco Ricaurte y Pedro Munar, pero continúa en la ruta del clientelismo corrupto porque nada le importa. Pretende elegir mañana jueves a sus reemplazos en el Consejo de la Judicatura, de una lista en la que está incluido el nombre del exfiscal Róbinson Sanabria, protegido de otro togado cuestionado, Angelino Lizcano, y destituido por utilizar, falsamente, el nombre del fiscal general con el fin de suspender la devolución de un predio a su verdadero dueño. Por este delito, Sanabria es interrogado esta mañana en la Fiscalía, pero él cree que tiene méritos para ser elegido. En esa lista también están, cómo no, dos exmagistrados auxiliares del propio Ricaurte: Andrés Parra Ríos y Olga Yineth Merchán, hoy beneficiada, además, con el cargo de magistrada auxiliar en el despacho de la titular de la misma Suprema, Elsy del Pilar Cuello, amiga de Ricaurte. Se apuntó en el listado Miriam Ávila de Ardila, directora de la Escuela Judicial pero, sobre todo, amiga de la esposa de Munar, la poderosa procuradora Gladys Virginia Guevara. Y para cerrar con broche de oro, aspira a tener los votos de la Suprema el primo de los Nule, Miguel Nule Rhenals, político de Córdoba de escándalos conocidos y muy cercano a sus familiares en el carrusel de la contratación de Bogotá, pues recibió y reclamó dineros de esos contratos. ¡Lista de honor! ¡Qué orgullo Colombia!

[FUENTE: http://www.elespectador.com/opinion/el-uribismo-cobarde-columna-539044]